Una misma bici, cuatro maneras de entenderla. Un mapa rápido de las principales disciplinas del BMX y qué pide cada una.

El BMX no es un solo deporte, sino una familia de disciplinas que comparten herramienta pero no lenguaje. Conocer las diferencias ayuda a elegir por dónde empezar y a entender qué se valora en cada escenario.
La versión de velocidad. Grupos de riders largan juntos por una pista de tierra con saltos y peraltes, buscando llegar primero. Explosividad en la partida y lectura de trazada lo son todo.
La ciudad como pista. Barandas, escaleras y bordes se transforman en obstáculos. Prima la creatividad: la misma estructura admite decenas de interpretaciones.
Se practica en skateparks de rampas y bowls. Combina altura, fluidez y encadenamiento de maniobras. La transición limpia entre obstáculos define una buena vuelta.
Saltos de tierra modelados a mano. Cada montículo tiene su curva y su ritmo. Es la disciplina que más dialoga con el terreno y el clima.
Elegir disciplina no es cerrar puertas: casi todos los riders cruzan de un mundo a otro y traen ideas prestadas.

Antes de que la rueda toque el borde, la maniobra ya está decidida. Aprender a leer una transición es la diferencia entre volar y caer.
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Rodado 20, cuadro compacto y una geometría pensada para castigar. Recorremos pieza por pieza qué hace tan particular a una BMX.
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Cómo el BMX encontró su lugar bajo el cielo argentino, entre plazas de barrio, pistas de tierra y una comunidad que rueda temprano.
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